Relato propio
HOPE
I
Cuando Daniel Fortesque cumplió treinta años, perdió la llave de la puerta de los sueños.
Despertó tumbado en el sofá, mientras despertaba en la noche.
Su novia estaba enfrente de él, parecía que había estado a su lado durante mucho tiempo mientras dormía, sus ojos parecían haber estado llorando pero se le dibujó una sonrisa en su cara cuando despertó.
-Hola Dany.
-Hola Heather.
-Te veo con cara preocupada, ¿Qué ocurre?
-Nada, entre en la habitación y te vi sufriendo mientras dormías, me angustié porque no despertabas.
-Se que te preocupas por mí, te quiero.
-Sí, yo también.
Se levantó del sofá y preparó la cena para los dos, mientras ella ponía la mesa. Se sentaron a comer juntos mientras charlaban de lo que harían al día siguiente, ya lunes, día de trabajo.
-Te recogeré cuando salgas de trabajar del hospital a las tres.
-¿Tu que harás antes?
-Me escaparé un poco antes del trabajo para poder recogerte, no creo que nadie se dé cuenta por salir media hora antes.
-Siempre tan arriesgado.
-No te preocupes por mí.
II
A la mañana siguiente se levantó de la cama, y no vio a su novia en la cama. El se había levantado media hora antes de lo normal y ella ya no estaba. Miró en la cocina y no la vio, ni en el resto del piso.
Desayunó como hacia normalmente y salió a la calle. No fue a trabajar sino al hospital, pero no en el que trabajaba su novia. Cuando era joven tuvo cáncer muy grave y se creía ya muerto. El cáncer remitió al final pero le quedaron secuelas, y cada año se hacia una revisión, pero no quería que su novia se enterase. Al hospital que tenía que ir estaba en la otra punta de la ciudad. Cogió el metro en la estación de Lindsey Street y se dirigió hacia al hospital.
No había mucha gente en el metro, se le hacía raro para esas horas. Llegó a la entrada de la consulta. Pasó una hora hasta que le llamó una enfermera.
-¿A quién espera usted exactamente? – Preguntó la enfermera.
-A mi médico, se apellida Schreiber – Le contestó el sin más importancia.
-Aquí nunca ha habido un médico
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Carlos Pérez Reolid dijo
Para empezar, la historia no me ha gustado mucho. No es fácil de apreciar una estructura fija. El argumento resulta un poco complejo y hay veces que resulta un tanto difícil de entender. La trama del relato me parece un poco trágica. Creo que sigue tu estilo de escribir relatos tristes y deberías realizar historias más alegres.
También se dan varias veces la repetición de ciertas palabras. Lo que si que me ha gustado ha sido la utilización de bastantes palabras cultas.
Para finalizar, faltan algunas tildes y hay algunas palabras mal escritas, revísalo.
Al fin y al cabo, no está mal.
10 Diciembre 2008 | 12:34 PM